Cuando una persona que me importa está mal, suelo ser de las que digo que no merece la pena estancarse en las cosas que nos hacen sentir así porque solo vivimos una vez y hay que aprovechar los buenos momentos. Si somos pesimistas y nos centramos en acciones o hechos que nos han herido no podremos ver las cosas tan preciosas que pueden ocurrirnos.
Nunca sabemos lo que la vida nos deparará. Siempre hacemos planes de futuro y nos imaginamos una vida perfecta, pero realmente la vida perfecta es aquella que nos sorprende día a día. Aquella que nos hace llorar o simplemente aquellos momentos que nos sacan una sonrisa y sabemos que siempre vamos a recordar.
La vida se compone de los momentos que vivimos, por eso digo que hay que vivir cada día como si no hubiera un mañana. Sé que es complicado, a mí misma me cuesta hacerlo. Pero, si lo pensamos bien, en cualquier momento nuestra vida se puede terminar y si supiéramos que nuestra vida se termina nos gustaría hacer todas esas cosas que nunca hemos sido capaces de realizar, decir todo lo que siempre hemos querido decir y aprovechar todo el tiempo posible con la gente que queremos.
Muchas veces nos damos cuenta de las cosas cuando ya es tarde. Suele pasarnos con el amor, descubres lo que realmente sientes por esa persona cuando es demasiado tarde. Después de numerosas oportunidades maravillosas que te da la vida para sentir algo bonito y ser feliz con esa persona, las dejamos pasar y llega un momento en el que nos damos cuenta de lo que nos hemos perdido. En ese momento desearíamos volver el tiempo atrás y poder hacer las cosas bien. Poder decirle a esa persona todo lo que sentimos, poder ser felices juntos, poder hacer feliz a esa persona.
Es mejor arrepentirse por haber hecho demasiadas cosas que por no haber hecho ninguna. Es mejor haber amado y haber perdido, que no haber amado nunca. Todo lo que hacemos nos vuelve de una forma o de otra. Todo el amor que damos, aunque no sea correspondido, volverá a nosotros algún día y entonces seremos nosotros los que decidiremos qué queremos hacer con él.
Me arrepiento de muchas cosas en mi vida, pero hay una de la que estoy segura que NUNCA me arrepentiré y es de AMAR. He querido y quiero a muchas personas durante toda mi vida: mis padres, mis abuelos, mis amigos...Pero nunca me arrepentiré de haberte querido.
Todo el amor que te he dado y te doy no es en vano. Alguna vez fue correspondido, otras lo fue siempre pero de diferente manera. Pero incluso cuando no es correspondido, siento que sirve de algo. Siento que algún día me dirás que sirvió de algo quererte, que todas estas lágrimas que he derramado merecieron la pena. Que todos los enfados, los silencios, las mentiras, que todo ello sirvió de algo. Porque SÉ que ese día llegará y cuando llegue yo estaré aquí esperándote.
Porque con el orgullo no se llega a nada. Cuando realmente sientes algo así por una persona tienes que hacer algo. Tienes que ser fuerte y asumir las consecuencias. Porque puede que sea lo mejor que te pase en la vida, pero el orgullo te ciega y solo conseguirá que cuando veas las cosas claras te arrepientas por haber perdido tontamente el tiempo.
No hay nada que yo pueda hacer para que cambies de opinión, cada uno es como es y siente lo que siente. Y aunque muchas veces no sintamos lo que queremos, es algo que no podemos cambiar.
No podemos evitar el amor, llega cuando menos te lo esperas y de quien menos te imaginas. Lo quieras o no sabes que tengo razón y sabes que me quieres. La cosa es que tienes miedo y tu orgullo no te deja admitirlo. Tienes miedo de que te vuelva a hacer daño, tienes miedo de estropear esta amistad tan especial, tienes miedo de enamorarte de mí y que un día se termine. Pero a veces hay que ser valiente y arriesgarse, porque sino no tendría sentido el amor.
La vida solo es una y solo la vives una vez. ¿Prefieres vivir una vida haciendo lo que debes hacer, evitando sufrir, sin complicaciones...? O en cambio, ¿prefieres una vida llena de sorpresas y sentimientos, llena de amor y también de dolor, con momentos inolvidables que te hagan sonreír cada vez que los recuerdes y personas que nunca olvidarás porque SIEMPRE van a estar en tu corazón?
La respuesta es bien sencilla, pero el problema es que los complicados somos nosotros. Si la vida fuese sencilla sería aburrida, monótona y sin sorpresas. Pero lo bonito de la vida es que es inesperada, que nunca sabes qué va a pasar ni cuándo.
Y sí, seguramente tu vida va a ser muy complicada, seguramente querrás desistir en muchos momentos y cerrar tu corazón por tus miedos. Pero te recomiendo que no lo hagas.
Vive cada minuto como si fuera el último. Disfruta de cada persona, de cada beso, de cada caricia, de cada sentimiento, de cada sonrisa, de cada mirada, de cada lágrima como si no hubiera un mañana. Porque así es como realmente aprenderás a valorar TU vida y a las personas que tienes a tu alrededor.
Mi consejo es: coge tus miedos y tu orgullo y tíralos por la ventana. Empieza a ser feliz desde este mismo momento y no pienses las cosas, VÍVELAS!! Porque entonces va a ser cuando de verdad comience tu vida.
Sé feliz y haz feliz a los demás en la medida de lo posible. Y sobre todo, no desprecies un solo momento, sentimiento u oportunidad que te regale la vida. Porque todo se verá reflejado en tu futuro y estoy segura de que quieres tener un futuro inesperado pero feliz, no?
Empieza a ser feliz desde AHORA, no derroches mas tiempo. Y si lo derrochas, hazlo bien. Haz que todo aquello que hagas merezca la pena, porque TÚ mereces la pena.
If I lay here, if I just lay here, would you lay with me and just forget de world?